Feb 04, 2016 Blog, Redes sociales 1 comentario

¿Cómo gestiono Facebook para vender más en mi negocio?

Cuando decidimos abrir una página de Facebook para nuestro negocio podemos toparnos con la misma sensación que nos asalta ante un folio en blanco. ¿Qué escribo?, os preguntaréis.

Cada negocio es un mundo, tiene un perfil de cliente en concreto y las publicaciones en Facebook funcionan de diferente forma según las horas y los días en los que publiquemos. De esto hablaremos más adelante.

Para empezar por algún sitio, os relato algunas características que deben guiar vuestras publicaciones para que funcionen mejor:

Claridad

Para contar las cosas en Facebook hay que ir al grano, siendo tan directos que cualquier persona que visite nuestra página comprenda en un golpe de vista qué puede encontrar en ella y por qué merece la pena seguirnos. Debemos ser conscientes de que hay millones de páginas en Facebook, muchas de ellas pagan para que esta red social las coloque en las líneas del tiempo (o Time line) de los usuarios como “Publicaciones sugeridas”, es decir, anuncios puros y duros. En fin, que cuanto más fácil se lo pongamos a nuestros clientes potenciales, mejor.

Calidad

Importantísimo, procura siempre ofrecer imágenes con buena calidad o resolución. Eso hará más agradable la visita a tu página, y también reflejará que eres una persona a la que le gusta el trabajo bien hecho. De esto se puede deducir fácilmente que si inviertes tiempo en mejorar tu página de Facebook probablemente harás lo mismo con la actividad de tu negocio. Escribir bien, compartir buenas fotos o vídeos, cuidar el contenido de tu Fan Page, dirán muchas cosas buenas de ti sin necesidad de que las cuentes.

Organización

Las redes sociales tienen mucho de “espontáneas”, sí. Pero es solo en apariencia. Un buen profesional organiza los contenidos de tal forma que a la semana publique un número determinado (ni más ni menos) los días adecuados y a las horas que más se ajusten a los usuarios. No te agobies, esto también lo veremos más adelante. Para que te hagas una idea, a través de las estadísticas de Facebook hay especialistas que se dedican a averiguar cuándo los internautas prefieren ver según qué contenidos. Te cuento mi experiencia directa con un establecimiento de Tarancón. Hemos comprobado que cuando compartimos algún post del blog sobre sus productos a través de Facebook estos son más visitados los lunes por la mañana y los fines de semana por la tarde. Los días con menos visitas son los jueves por la tarde… pues entonces para sacar el máximo rendimiento a nuestro trabajo lo mejor es centrar nuestros esfuerzos en esos momentos de la semana. Para averiguar estos datos hay que hacer la técnica del “ensayo-error”, es decir, publicar variando horas, días y contenidos hasta poder obtener conclusiones.

Sencillez

El lenguaje de nuestras publicaciones debe ser muy cuidado, pero sencillo, tanto que debería poder entendernos un niño de 10 años. La simplicidad no es sinónimo de incultura, ni mucho menos. E incluso nos ayudará a llegar con mayor facilidad a cualquier tipo de público de una manera rápida y eficaz. Por mi profesión estoy acostumbrada a escribir y leer textos de todo tipo, reconozco que los “rococós” me dan pereza. A muchos internautas les pasa lo mismo. Las redes sociales son para tener información a golpe de vista, e incluso solo para entretenernos, no lo pongamos difícil.

Utilidad

Esta es la “madre del cordero”. ¿Para qué queremos tener una página de Facebook?. Para promocionar nuestro negocio, sí. Pero no conseguiremos el resultado adecuado si no ofrecemos información que sea útil para nuestros potenciales clientes. No se trata de publicar por publicar, sino de hacerlo pensando en las necesidades de la gente que nos visita. Sigamos con el ejemplo de nuestra tienda de ropa. Vendemos blusas, vestidos, faldas, pantalones, algún que otro complemento… ¿a qué sería buena idea hacer propuestas de looks para nuestros clientes?. Cuesta tanto acertar en la combinación de colores y diseños que si nos lo dan hecho… como que te alegran el día. Además, así trasladamos muy buena imagen de nuestro negocio… no solo vendemos, también aconsejamos. Y aunque esto no vaya a incrementar las ventas de un día para otro, sí conseguirá que hagamos imagen de marca y nos convertiremos en una referencia para quien en un momento dado busque lo que nosotros le podemos ofrecer. ¿Para qué comprar en otra tienda si ya conocen la nuestra y generamos entre el público mucha confianza y simpatía por nuestro buen hacer?

Piensa en positivo, haz en positivo.

 

Bueno… con esto me despido hasta el siguiente post. Seguiremos hablando de estos asuntos con más detalle. Verás cómo todo va a ir bien, solo es cuestión de paciencia y cariño, como la buena cocina.